De Lorenzo Fernández Bueno

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Aviso: esta reseña puede contener trazas de destripes. Si eres alérgico a los mismos, no te recomendamos su lectura.

Sinopsis

La realidad supera siempre a la ficción, y los relatos que conforman este libro son un buen ejemplo de ello.
Por mucha imaginación que tengas, jamás llegarás a visualizar el nivel de sufrimiento y espanto que desató el crimen de Gádor, del que surgieron dos personajes que acabaron fusionándose en uno, siendo protagonista indiscutible de los terrores nocturnos de varias generaciones: el hombre del saco… Como tampoco podrás intuir el horror que debieron de sentir las víctimas de Manuel Blanco Romasanta, el lobishome gallego.
La ficción no deja secuelas psicológicas; sí las sufren quienes se han acercado demasiado a los mal llamados juegos espiritistas… 
Este libro lo forman historias como estas, que han sido ficcionadas para hacer más digerible el siempre apetecible trago del miedo. Pero, como su autor nos explica, a veces los tragos también pueden ser amargos. Por eso al final de cada capítulo ha incluido las historias reales en las que ha basado sus relatos.
Un buen puñado de sucesos paranormalesdesapariciones misteriosasatmósferas cargadascrímenes ritualeslugares malditos y experiencias personales vividas por su autor, un veterano periodista en la búsqueda de misterios, hacen de este un trabajo aterrador y entretenido, pero también fundamental para entender qué mecanismos hacen que en ocasiones despierte la oscuridad que anida en el interior de cada ser humano.

Siguiendo con el estudio del terror, iniciado con Lovecraft (aquí y aquí) y seguido con Clive Barker (esta y esta entrada), me acerco al terror patrio: tanto el escritor, como las historias, o los escabrosos hechos reales que los han inspirado, vieron la luz en nuestro país, España.

En este caso nos encontramos con un irregular compendio de relatos que son presentados en tres partes: una breve introducción como si de un programa televisivo de misterio se tratara; el relato; y los hechos reales que inspiraron la historia. Vamos a darle un breve vistazo a cada uno…

Los ojos del cabrón


En un pueblo perdido en lo más profundo de la España rural, unos asesinatos brutales están azotando la zona. Parece ser que un demonio anda suelto…

Empezamos fuerte. Ambientación brutal, narración muy entretenida, resolución satisfactoria. Este primer relato, como un excelente entrante, deja con ganas de más.

A los pies de la cama


Manipular las energías del más allá, aunque sea a través de algo tan inocente como una tabla güija (ouija en su nombre original), puede atraer la atención de seres ante los que es mejor pasar desapercibidos…

Un relato muy interesante que podría ser la base de muchas historias del cine de fantasmas, posesiones y visitas de gente que no debería poder realizarlas. La protagonista es el elemento más destacable, bien definido y desarrollado.

La huella del lobo


Nos adentramos de nuevo en esa España oscura, olvidada y diametralmente opuesta a la actual, llena de Sol y turistas por doquier para ser testigos del nacimiento de un niño maldito y de una leyenda llena de noches de luna llena y sangre…

El mejor relato de todo el compendio. A mucha distancia de los demás, a mí modo de ver. Evoca una época perdida, rodeada de tinieblas que inundaban la imaginación de los aldeanos y sometida a la superstición.

Con una ambiente opresivo, mágico y tétrico, el autor consigue meternos de lleno en unos sucesos trágicos que se desarrollan durante décadas.

Imprescindible.

El espejo del pasillo


Los espejos siempre nos han causado una fascinación irracional, estando rodeados de misticismo, misterio y siendo el centro de multitud de historias. Aquí tenemos otra prueba de los terribles secretos que pueden contener…

Aquí se nos presenta un relato extensamente desarrollado, pero cuyo abrupto final deja un sabor amargo en el paladar. Entiendo que como la historia no daba mucho de sí, se buscó un toque efectista pero que no termina de cuajar con los relatos anteriores, creando un molesto contraste que rompe la promesa que venían realizando y cumpliendo con mayor o menor fortuna las historias precedentes.

El árbol negro


Un lugar maldito. Un árbol testigo de extrañas muertes. Las oscuras noches hacen dudar incluso a los ojos más escépticos.

Este es un relato denso, que deja sin resolver, como en la historia anterior, el misterio concluyendo de forma poca satisfactoria y dejando un poso de decepción pues su desarrollo pesado e incluso aburrido, no se ve recompensado con un buen final.

El balneario


De un sitio maligno, maldito, nos trasladamos hasta una casa encantada. Una excursión de colegas primero, y el rodaje de una película después, se ven abruptamente interrumpidos por estar en el lugar equivocado.

Aquí tenemos una buena base, una historia interesante, pero con la que no terminé por conectar en ningún momento. Una lástima, pues la premisa de la casa encantada es interesante y aunque la resolución de ambos sucesos separados por el tiempo son casi el mismo, no se da una conclusión redonda a la historia. Aunque, por fortuna, no es tan abrupta como en relatos anteriores.

La dama blanca


En otras ocasiones, no se trata de un lugar o casa embrujada, pero algo perdura, arrastrándose en las noches más oscuras, cuidando de los más desvalidos pero sin mostrar piedad de los que no lo son tanto…

Este es un relato que me genera sensaciones encontradas: buena premisa, escenario espectacular, profundidad en la protagonista, pero último tramo demasiado conveniente y un final abrupto con jump scare incluido estropean una historia que hubiera podido dar más de sí, si se hubiera planteado de otra forma.

La presencia


Las ruinas no por abandonadas, están deshabitadas, nunca lo están. Algo puede acechar y ser hostil. Mejor dejar las ruinas tranquilas…

Otro relato de final precipitado, pero que con su ligereza y sencillez no resulta tan frustrante como algunos de sus antecesores. Recuerda en ocasiones a It de Stephen King por su narración fraccionada por un salto temporal bastante acusado.

El hombre del saco


Los monstruos que nos acechan, las leyendas que nos conmueven tienen una realidad oculta. El hombre del saco no es menos, pero a veces la ficción se suaviza para protegernos de la realidad…

Este relato entraría en mi podio de esta compilación. Una historia terrorífica, aún dentro de su sencillez, más horrible si tenemos en cuenta que es casi una traducción directa de los sucesos reales en los que se inspira o casi, por que no decirlo, copia con escasas modificaciones. Sin embargo, no voy a desmerecer al escritor por saber construir un relato ágil con un final satisfactorio, seguido de una completa revisión del suceso que dio pie a esta leyenda.

Debo confesar que esta antología del terror patrio ha sido un duro hueso de roer. Ha habido relatos que se me atascaban y me ha supuesto un reto el terminarlos.

¿Significa esto que es una mala antología? No. Pero… podría haber sido mejor, el autor usa efectismos baratos para producir resquemor en el lector, esos finales abruptos con aroma a jump scare no me han satisfecho, pero mucho peor me ha parecido el chantaje emocional constante que se hace con el uso de los niños como víctimas recurrentes de estas historias. Hey, son niños, tienes que pasar miedo porque… son niños y… vaya esta muerto… No, lo siento, mi piel no se erizará porque la indefensa caperucita se acerque a la boca del lobo. El terror o, bajando el listón, el nerviosismo se genera con un trabajo de ambientación y desarrollo de personajes, hacer que empatices con ellos y ahí, cuando te importan, les metes el hachazo (literalmente).

Cierto es que el informe explicativo sobre el origen real de la historia suma puntos y en muchas ocasiones, en esos relatos con toques fantasmales, la intriga está más en ese génesis que en su resolución (demasiado brusca en varias ocasiones).

Como compra improvisada totalmente a ciegas, si nos mantenemos impermeables a ese cuestionable morbo sensacionalsita que en ocasiones parece querer despertar, podemos rescatar dos, a lo sumo tres, de las nueve historias contenidas en el tomo, aunque…

Susto o Muerte
  • Edición original: Susto o muerte: Terrores Nocturnos (Luciérnaga, 2022)
  • Edición reseñada: Susto o muerte: Terrores Nocturnos (Luciérnaga, 2022)
  • Autoría: Lorenzo Fernández Bueno
  • Traducción:
  • Género: terror

En una frase:

Basados en hechos reales, este conjunto de relatos, que a veces rozan lo excelente, otras lo simple y efectista, mantienen su interés gracias a la historia real en la que se basan.