De Clive Barker

Seguimos con el estudio del terror según Clive Barker. En este segundo volumen encontramos algunos de los mejores relatos que he leído del autor. Vamos a dar un breve repaso a los que contiene este volumen.

Terror

Sumamente inmersivo, trata de un personaje que estudia el terror. Debido a ello sostiene algunas tesis que harían levantar más de una ceja en una convención de psicólogos, y a medida que se desarrolla la historia adquiere tonos cada vez más oscuros.

Contiene el mejor desarrollo de personajes de los dos tomos leídos y uno de los giros más interesantes de los mismos. En el podio se queda, sin duda.

Espectáculo infernal

Una carrera que se torna en algo más.

Se deja leer, pero ir detrás de la anterior historia no le hace ningún favor.

Jacqueline Ess: su voluntad y testamento

El mejor personaje. La mejor premisa. Misterio y terror en uno. Así de categóricos nos deja este relato.

En mi opinión, se trata de una fascinante historia que podría dar mucho más de sí, es decir, que podrían escribirse varias aventuras más de la señorita Ess y aún dejarían con ganas de más. Sublime.

Las pieles de los padres

El oeste americano profundo, con sus paletos, sus escopetas y sus… ¿demonios? Una historia de acción con monstruos pero que no deja claro quienes son los monstruos: los humanos con su simple raciocinio o los demonios con sus prácticas extrañas (a falta de encontrar mejor calificativo).

El estar justo detrás de Jacqueline Ess le perjudica demasiado.

Nuevos asesinatos en la calle Morgue

Ejemplo práctico de que organizar una antología de relatos no es tarea fácil. ¿Qué ponemos primero? ¿Los mejores? ¿Dejamos los peores para el final?

No es una mala historia, pero el listón con Terror y Jacqueline Ess estaba tan alto que terminar el recopilatorio con este ¿remake? del relato de Edgar Allan Poe deja un regusto amargo en el paladar. Además, no hay sorpresa alguna pues el relato copia la premisa del relato que homenajea.

Conclusiones

Sí, en grande: conclusiones.

Con Clive Barker y sus recopilatorios nos encontramos con una de cal y una de arena. Hay relatos muy buenos, muy intrigantes, algunos muy angustiosos, y con otros que son más funcionales y ya.

Al ser relatos independientes, cada uno constituye una dimensión por sí mismo, pues no existe vínculo aparente entre ellos. Al contrario de que leemos en los relatos de Lovecraft que son fruto de un interesante trabajo de creación de mundo (o worldbuilding), haciendo que todos los relatos tengan algo intrigante y familiar al mismo tiempo.

Barker, por su parte, crea un sencillo mundo en cada relato lo que es siempre fresco e inesperado, y como una montaña rusa, con subidas, bajadas, giros, túneles y tirabuzones, todo lector encontrará alguno que le guste y le haga tilín.

En Baker, los personajes lo son todo. Los bichos, demonios, fantasmas o lo que sea que los atormente son secundarios. Por norma general, sabemos que los personajes protagonistas van a sufrir de alguna forma, el qué, el cómo y el cuánto dependen del relato. El saberlo genera una divertida tensión a la espera de descubrir con qué nos va a intentar sorprender el escritor.