De Clive Barker

Siguiendo con el estudio sobre relatos de terror que inicié con H.P. Lovecraft (aquí y aquí), decidí continuar con otro autor con bastante renombre en esto de dar mal rollo con palabras: Clive Barker. Gracias a una recomendación de un compañero de aventuras literarias me llegó la recomendación de la saga de Libros de Sangre, una serie de volúmenes que recoge historias cortas de este autor. Vamos a pegar un vistazo al primero de ellos.

Los muertos tienen autopistas

Este relato actúa como prólogo a lo que está por venir. Es toda una declaración de intenciones en la que se desvela que son esos curiosos Libros de sangre que dan nombre a estos recopilatorios.

Nos encontramos ante una historia sencilla y funcionalidad que narra unas violentas apariciones en una casa abandonada.

El tren de carne de medianoche

Un asesino serial que tiene aterrorizada a la ciudad y su víctima se preparan para el encuentro fatal y casual. Está escrito desde los dos puntos de vista como si fuera un día más en la rutina de ambos hasta llegar al clímax del inevitable encuentro. El giro del tercer acto y la forma de contar la historia hace que este sea, a mi modo de ver, el mejor de los relatos de este primer volumen.

El geniecillo y Jack

Este relato rompe con lo establecido hasta el momento y evita ser una historia sangrienta como las anteriores. Aquí nos encontramos una retorcida comedia en la que un diablo maltrata a Jack, el flemático protagonista, a lo largo de muchos años. Hasta que llega un día en que…

El blues de la sangre de cerdo

Cambiando de nuevo de registro, nos encontramos con una macabra historia que tiene lugar en un internado juvenil. Acoso escolar, maltrato, violencia, alumnos desaparecidos y una extraña granja son los elementos que se mezclan en este relato.

Tommy

La conclusión del anterior cuento. La situación se retuerce hasta estallar en un extraño final con una escena más que perturbadora.

Sexo, muerte y brillo de estrellas

Una amarga historia que trata sobre la decadencia de los grandes artistas del teatro y el cine mezclada con… ¡zombies! Tarda en llegar a su interesante punto álgido, pero es una lectura que vale la pena.

En las colinas las ciudades

Es raro. Muy raro. Pero al mismo tiempo es fascinante.


Conclusiones: con un estilo totalmente opuesto al de Lovecraft, Barker nos asalta con perturbadoras imágenes y extrañas situaciones. Rompe lo cotidiano con sucesos completamente anómalos o directamente imposibles.