De Laura Gallego

Última lectura

Aviso: esta reseña puede contener trazas de destripes. Si eres alérgico a los mismos, no te recomendamos su lectura.

Sinopsis

Bienvenidos a un mundo futuro en el que tecnología y naturaleza son enemigas irreconciliables y donde se ha desatado una interminable guerra entre la ciencia y la magia, entre lo artificial y lo natural. El primer bando se refugia en las dumas, ciudades que han alcanzado un altísimo nivel tecnológico. El bando contrario se oculta en Mannawinard, un gigantesco bosque en el que ha vuelto a brotar la magia, bajo los auspicios de la renacida diosa Tara. Entre ambos se extienden los sombríos Páramos, zonas baldías que sirven de frontera guardada por los guerreros Ruadh.
En este contexto Kim, una audaz mercenaria, recibe el encargo de robar un androide de la poderosa compañía Nemetech; pero las cosas no salen como había planeado en un principio, y pronto se verá obligada a escapar de las dumas para salvar su vida. En su camino se unirá por necesidad a Keyko, una guerrera de la Orden Mística de las Hijas de Tara, y conocerá a otros personajes que sobreviven como pueden en medio del caos.
Este viaje llevará a Kim y sus compañeros a través de los Páramos y Mannawinard hasta el mismo corazón del mundo natural, en busca de respuestas sobre los titánicos poderes enfrentados que dominan sus destinos.

Con Laura Gallego tenía un problema. Hace un par de años, quise leer algo de esta autora española, famosa por las Memorias de Idhun, pero no me quería iniciar una saga y dejarla a medias, así que adquirí Las hijas de Tara. Un único tomo, ciencia ficción y fantasía mezcladas en una premisa interesante. ¿Qué podía fallar?

Empecé el relato con sumo interés, que con el pasar de las páginas adelgazó hasta la muerte y terminé por abandonar la lectura. Sin embargo, no desistí en el empeño de leer algo escrito por Laura Gallego. Meses más tarde me hice con un tomo de Todas las hadas del reino, que prometía ser una fábula al estilo del gran Terry Pratchett, y a pesar de ser una historia muy entretenida terminaba cayendo en lo mismo de lo que al principio intentaba escapar: el humor se desaparecía y se convertía en un cuento convencional.

Ya cansado de buscar y darme de bruces con esta autora, la abandoné. ¡Ojo! Eso no significa que no haya escrito grandes obras, simplemente lo que leí de ella no terminó de hacerme clic.

No ha sido hasta esta semana pasada que empecé de nuevo la lectura de Las hijas de Tara, dispuesto a no dejarme derrotar.

La última oportunidad

Las hijas de Tara tiene un problema a mi modo de ver. Es una novela ligera, que plantea temas muy interesantes (algunos clásicos de la ciencia ficción, como el nacimiento de una inteligencia artificial consciente) en un mundo post apocalíptico, pero no profundiza ni en su mundo ni en sus personajes entre los cuales una de sus protagonistas, Kim, adolece de un conflicto interno que se resuelve rápido y convenientemente cuando debe resolverse con… el poder de la amistad.

La trama es un clásico viaje del héroe para las dos protagonistas, pero demasiado vertiginoso. Por ejemplo, Keiko, la otra protagonista, no tiene conflicto alguno más allá de aceptar a los urbanitas y eso ocurre nada más cruzarse con Kim.

Hay algunas revelaciones que no generan impacto.

Y llega el final, precipitado y edulcorado, poco satisfactorio.

Las hijas de Tara tiene serios problemas en el desarrollo de sus personajes; cuenta más que muestra cómo es el mundo (se comenta que los Páramos y Mannawinard son territorios sumamente hostiles, pero la pareja protagonista se pasea por él); aparecen personajes sumamente importantes (e interesantes, como Moira o Kea) tirando más al último tercio; las relaciones interpersonales, así como el impacto emocional de una muerte, resultan forzados y poco creíbles; la luz…

Esta lectura se siente incompleta, apresurada y es una lástima: la historia, los personajes y, sobre todo, el mundo se merecían más páginas, un mayor desarrollo y profundidad.

El giro final

Sin embargo, aún con todos sus problemas no puedo cargar contra Las hijas de Tara, me gusta la forma en la que está escrito y me encanta el potencial que tiene. Y es que las últimas páginas del libro dan un sentido a todo lo que he criticado en los párrafos anteriores: la historia es una novelización de un guion cinematográfico para una película de animación.

En un breve anexo, Laura Gallego nos comenta el proceso de creación de Las hijas de Tara, un encargo -desde la premisa al tono- que no pasó del papel por circunstancias ajenas a la autora.

Un guion convertido en novela.

Este hecho explica las deficiencias literarias de la historia: la superficialidad con la que se tratan todos los bloques básicos del relato y ese final, sobre todo, ese final. Decepcionante, sin garra y totalmente anticlimático que de haber llegado a las manos de un director seguramente se hubiera visto modificado. Pero, aún con todo, es una conclusión a una historia que podría haber dado mucho más de lo que finalmente dio.

¿Lo recomiendo?

Hay lecturas más redondas y satisfactorias pero imagino que a los fanáticos de Laura Gallego (imagino que los tendrá, dada su amplia y reconocida trayectoria) les gustará. Si buscas una novelita de aventuras con magia y pistolas láser, dale una oportunidad.

Las hijas de Tara
  • Edición original: Las hijas de Tara (SM, 2002)
  • Edición reseñada: Las hijas de Tara (Minotauro, 2018)
  • Autoría: Laura Gallego
  • Traducción:
  • Género: ciencia ficción, fantasía

En una frase:

Es una aventura sencilla en un mundo interesante con la profundidad de un charco aunque puede que no necesite más.