Ahora con más creators que nunca

La XI Creacon, convocada con motivo del nuevo miembro oficial -que no oficioso- del grupo, discurrió en un amable y alegre ambiente de estimulante creatividad.

El primer punto del día fue la presentación oficial del nuevo miembro del grupo que ya participó en el último reto, pero que debido a la pandemia, no fue posible presentar en sociedad físicamente hasta esta reunión.

Se comentaron las novedades personales de los miembros -uno de los cuales ha sido padre recientemente, ¡felicidades!- y pronto se incidió en el tema principal de la reunión: la sesión de debate del Club de Lectura.

En general, podemos afirmar que Tokyo Blues – Norweggian Wood de Murakami, gustó con matices.

Se hizo hincapié en el utilitarismo que el personaje/escritor (había cierta sospecha de que fuera una novela autobiográfica) hacía de las féminas; de la reiterada muerte que rodeaba al personaje; se elogiaron las preciosistas descripciones; y se echó de menos que el prólogo en el aeropuerto alemán no tuviera un cierre dándole un sentido a esa escena inicial, más allá de recordar a un personaje cuyo destino el narrador desvela en las primeras páginas de la novela.

Por otro lado, el grupo comentó el estado actual del nuevo reto Creator, Mallorca Horror -nombre provisional-, confirmándose que es el género más complicado al que los Creators se han enfrentado hasta el momento. Sin embargo, lejos de amedrentarse, las ganas de enfrentarse a este reto están más altas que nunca.

Por último, se eligió la próxima lectura del club de lectura: La Apelación de Janice Hallett.

Como en todas las reuniones del club, se presentó un debate creativo interesante, sumamente estimulante y plural, que el redactor de esta humilde crónica desea repetir en la mayor brevedad.