El pasado viernes 28 de octubre, los miembros que estuvieron disponibles (el 80% de sus miembros oficiales), se reunió sin mucha pompa ni circunstancia en el Foster’s Hollywood del centro comercial Festival Park. Fue una cena amena, divertida y en la que se presentó uno de los miembros que estuvo ausente durante muchos meses debido a su agitada vida personal, entre ellos su reciente paternidad (¡Felicidades, M.!).

Tras los saludos en la cola del restaurante (sí, había cola, asunto que no gustó a los creators pues el restaurante estaba vacío y lo vieron más como una acción de mercadotécnia), los presentes se pusieron al día con los últimos cambios y novedades (algunas mejores y otras peores: mucho ánimo para A.). Las hachas volaron amistosamente cuando se pasó a comentar el último reto creator, Mallorca Horror (nombre provisional). El consenso es que aunque hay que trabajar bastante los relatos, para ser la primera incursión en el género del terror, el resultado fue, como mínimo, digno.

El siguiente punto tratado en la cena fue más intenso fue el debate que se originó cuando uno de los creators decidió consultar al resto sobre una historia que está cocinando. Para no entrar en indeseables destripes tan solo escribiremos… ¡viajes en el tiempo! Ya tan solo con estas cuatro palabras pueden abrirse interesantes debates como ocurrió este viernes. Se estudió con cierta profundidad la idea del creator y, me gustaría creer que, a pesar de las objeciones, peros y negaciones con la cabeza, el creator encontrará buenas ideas y una nueva forma de enfocar la trama y los personajes.

A continuación se pasó por encima por la lectura vigente del club de lectura. Algún miembro comentó la dificultad que tenía por encontrar la novela, Ivanhoe, en las librerías. Se le comentó que está disponible en los Mares del Sur de forma legal debido a la antigüedad de la obra o en una tienda de segunda mano que todos conocemos. Pero todos coincidimos en que estamos trabajando en ello.

El tema que vino a continuación fue relacionado con un posible nuevo reto, basado en un juego de rol (Cotidiano) que uno de nuestros miembros ha desarrollado. La idea es que cada miembro haga una aventura de una única sesión para el juego. El planteamiento agradó a los presentes y quedamos a la espera de que se nos hagan llegar las reglas y una aventura de ejemplo para empezar a trabajar.

Hubo otros asuntos fuera del punto del día que fueron comentados: la publicación de un microrrelato de uno de nuestros miembros en una app especializada en pulp a tenor de estar entre los ganadores de un concurso de Instagram (¡Felicidades, F.!) y las horribles portadas, que podrían considerarse maltrato a la obra, de unas ediciones recientes de Dune. Pocas cosas hay más horribles que un libro con el cartel de su película como portada… Otro tema que se trató con cierta ligereza fue la declaración de premio desierto del 40º Premio Herralde de Novela de Anagrama. Hubo alguna que otra chanza al respecto pero no gustó en el grupo y no por haber participado.

Una vez tratados los temas importantes, se recordó que en breve empezaba noviembre y con el reto del Nanowrimo. Esto produjo cierta frialdad en el grupo, pero ahí se dejó.

Tras varias rondas de despedidas, los creators se alejaron sumergiéndose en la noche y, con ella, volvieron a sus respectivas rutinas.